Nos está tocando vivir un triste mes de noviembre a la industria turística. Primero nos abandonó Jose Maria Rosell, fundador de Senator Hotels & Resorts, y hoy lo ha hecho Gabriel Escarrer Julià, una referencia imprescindible en la hotelería mundial.

Yo le conocí al poco tiempo de empezar a trabajar en Mundicolor Iberia, en el año 1992 y lógicamente estaba nervioso antes de empezar la reunión porque ya entonces Gabriel Escarrer Julià era un gran empresario hotelero, un visionario que había sido capaz de trascender no sólo del sol y playa al urbano, sino también de abordar la internacionalización, en Bali y en Cuba, como inicio de una ambiciosa estrategia que hoy se entiende como normal pero que en esa época era ciertamente disruptiva y marcó un camino a seguir para otras cadenas hoteleras. Sin embargo, haciendo gala de esa bonhomía y calidad humana que siempre le caracterizó, fue enormemente atento y comprensivo con el chaval que empezaba su carrera profesional, hambriento de aprender de gente tan especial como él.

Tuve la suerte de que la relación comercial de Sol Melia, Melia Hoteles y de Mundicolor, era intensa y eso me permitió tener un contacto estrecho durante muchos años con los excelentes equipos profesionales de esa casa, comandados por Gabriel Escarrer Julià, y con sus hijos siempre al pie del cañón, contribuyendo a hacer de la compañía lo que es hoy en día. Y aunque lógicamente entre touroperadores y hoteleros siempre hay sus tira y afloja, el señorío y el convencimiento de Gabriel Escarrer Julià de la importancia de las relaciones comerciales duraderas y beneficiosas para ambas partes, asumido como propio por toda su organización, hizo que siempre pudiéramos caminar juntos.

También fue un punto de encuentro a mediados de los años 90 el Club de Empresas Premio Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial, que tanto Meliá como Mundicolor ganaron, del que guardo excelentes recuerdos.

Otro encuentro con Gabriel Escarrer Julià que me gusta recordar como ejemplo de su talento y de su curiosidad insaciable tuvo lugar en 2007, cuando yo estaba al frente de Google Travel, y en su despacho mantuvimos una larga conversación en la que se interesó por la transformación digital y el ecommerce, por la importancia de entender y controlar el channel mix de la distribución hotelera,…temas que en 2024 parecen obvios pero que en 2007 suponían muchas veces predicar en el desierto. No es casualidad que hoy en día Meliá Hotels sea una de las compañías hoteleras más brillantes en la integración del mundo digital en sus negocios.

Como español me siento muy orgulloso de que un compatriota, Gabriel Escarrer Julià, esté por derecho propio en el elenco de los hoteleros más importantes del mundo y que haya contribuido decisivamente a que España no sea simplemente un destino turístico de primer nivel sino una potencia empresarial turística. Por eso es de justicia reconocer y recordar su legado, ahora y siempre.

Mis ultimas palabras deben dirigirse necesariamente a la familia de Gabriel Escarrer Julià, a su esposa Ana María Jaume Varnrell, a sus hijos y sus nietos, porque ellos no sólo han perdido al gran hotelero sino también a una personal excepcional y muy querida por todos, de la que sentirse muy orgullosos, para decirles que estas líneas son un humilde Homenaje a su marido, padre y abuelo, a quien nunca olvidaremos todos los que tuvimos la suerte de conocerle.