El más importante: Hacerlo todo con tiempo. Aunque el viajero tenga las ventajas de facturación y acceso preferente, el tiempo sigue siendo una herramienta muy valiosa de viaje y quizás la única bajo nuestro control. Las ventajas son evidentes:
– Planificar y reservar temprano da la mayor cantidad de opciones, especialmente cuando los vuelos están más llenos que nunca. Y si se es un viajero frecuente, una reserva anticipada mejora las probabilidades de obtener upgradings y evitar overbooking.
– Salir hacia el aeropuerto temprano es importante por varios motivos, desde el tráfico, hasta el estacionamiento, sin contar que haya que devolver un coche de alquiler. Cada retraso es un factor de estrés y por lo general tiene un efecto dominó en el resto de la «experiencia de viaje».
– Llegar al mostrador temprano por lo general significa evitar recorrer el «laberinto» que montan las compañías aéreas para acceder a la facturación. Y una mejor oportunidad de obtener asientos preferenciales o mejoras que se consiguen en la facturación del aeropuerto solamente. Y cada minuto extra que se gana es un minuto adicional para que el equipaje llegue al avión correcto a tiempo.
– Dirigirse a la puerta de embarque temprano significa no sufrir tanto por tener que esperar las interminables colas de los filtros de seguridad ni agobiarse porque tarde en llegar el tren que comunica las terminales. Además de muchas más posibilidades de sentarse en la sala de embarque cerca de los escasos enchufes que hay en un aeropuerto
– Embarcar de los primeros es un medio para garantizar que haya sitio para el equipaje de mano en los armarios superiores, especialmente si se viaja en fila de emergencia.
– Bajar del avión lo antes posible significa puede significar la diferencia entre llegar a una conexión o perderla. Y en los viajes internacionales, Para los viajeros internacionales, puede suponer una diferencia de 200 personas en la cola de inmigración. Para conseguir este objetivo, además de intentar reservar el asiento en las primeras filas de la cabina del avión, es preciso que antes de que se aterrice se hayan recogido todos los enseres personales, para no tener luego que cogerlos en un pasillo bloqueado de pasajeros.
Hay quien rebate el argumento de viajar con tiempo, diciendo que hay que llegar apurado al aeropuerto para pasar el menor tiempo en el mismo y así aprovecharlo mejor. La verdad es que un argumento que suena bastante antiguo ya que hoy en día, con soluciones tecnologicas como las de ConnectedtoGo y su WiFi Everywhere, que te permiten estar conectado en cualquier sitio a precios muy competitivos, una puerta de embarque puede ser perfectamente un «working place»