Xirrus y Moonblink han preparado el infograma adjunto, a partir de los últimos datos recabados en Estados Unidos, que estiman en cerca de 5 billones de dolares los ingresos pérdidos por los hoteles a causa de un WiFi limitado, lento o con poca cobertura. Y lo que es aún más preocupante, desde la perspectiva del Hotel español, es que en el estudio se está considerando como la barrera para un WiFi de calidad mínima los 6 Mbps, algo que está a años luz de las bajas velocidades a la que tienen acceso los huespedes de la mayor parte de hoteles españoles que ofrecen WiFi.
Ciertamente, el debate en Estados Unidos sobre el WiFi está más avanzado que en España -igual que sus comunicaciones, que ya han evolucionado hacia el 4G- pero es claro que será el mismo que hay que tener en Europa: La conectividad no puede ser considerada exclusivamente como una nueva manera de conseguir ingresos adicionales sino también como un servicio que debe garantizar una calidad mínima a los clientes, que cada día más quieren ver contenido en streaming o tener videoconferencias por Skype o Hangouts.
Y claramente las redes físicas de WiFis físicas existentes se han quedado obsoletas, siendo su ritmo de obsolescencia inferior a los 2 años, a tenor del incremento de dispositivos -especialmente Tablets- y de su uso intensivo en rich media. Igualmente, tampoco cubren la necesidad del cliente de tener conectividad en absolutamente todo el establecimiento y por supuesto, en ningún caso en el destino. Es evidente que es el momento de dar entrada a nuevas tecnología de conectividad, como las introducidas por ConnectedtoGo, que pueden complementar o sustituir a las anteriores.