Se habla mucho de imponer la paridad de género en los diferentes ámbitos, pero en ocasiones no se profundiza en que no es una cuestión numérica sino una necesidad de no perder oportunidades para que los proyectos tengan éxito. Como en 2022 cumplo 30 años de experiencia laboral, tengo la suficiente perspectiva para analizarlo retrospectivamente y afirmar que he tenido la suerte de compartir esa trayectoria con mujeres de talento, que han sido claves en las compañías en las que prestaba mis servicios. En la siguiente enumeración, son todas las que están pero no están todas las que son.

Mi primera experiencia se remonta a Mundicolor Iberia, donde tuve la suerte de compartir proyecto con Delegadas y Directoras, reconocidas plenamente por la industria, como Maria Antonia Gual, Teresa Saiz, Maribel Hellin, Angeles Hernandez, Toñi Navarrete, Maria Gracia Mercadal, Natividad Lopez de los Mozos o Ana Galán, -el mejor CIO con el que he trabajado jamás-. Fue una escuela increíble para conocer la tour operación y participar en su transformación.

El tiempo de Google Spain fue una vivencia muy especial, otra escuela, en este caso del mundo digital, en la que sus “alumnos” hemos seguido nuestros caminos manteniendo ese espíritu emprendedor inicial. Fue asimismo la primera vez que tuve una “jefa”, Isabel Aguilera, una mujer excepcional de la que aprendí la lección de que si llegas a la meta y miras hacia atrás y estás solo, has fracasado. De esa época puedo citar a quienes han seguido una brillante carrera en Google, como Barbara Navarro, Begoña Romero, María González; así como han demostrado también su gran valía en otras organizaciones, como Kelly Leonard, Olga San Jacinto, Nathalie-Sophie Picquot, María Farreras, Laurence Fontinoy, Mireia Vidal, Elena Alvarez o Irene Cano. Con Elena e Irene tuve la suerte de volver a coincidir, en este caso en Facebook, participando en una proyecto nacido de la gran visión estratégica de Irene, quien es un brillante ejemplo de dirección, capaz de alcanzar los objetivos con un equipo motivado y comprometido.

No puedo olvidarme de mi propio equipo en Google Travel, de Marta Gracia, Penélope Los Arcos, Cristina Delgado, Eva Visiers, Natalia Cano o Marta Fernández-Cavada,  que han seguido desarrollando su carrera con éxito en Google; o de Manuela Alves, Julie Bouaziz, Eugenia Morlans o Almudena Miranda, quienes han seguido brillando en sus carreras tras su paso por Google. Sin todas ellas nada de lo que conseguimos en esos años hubiera sido posible.

Tampoco sería correcto terminar esta reflexión sin mencionar a las mujeres responsables de Administraciones Turísticas con las que he colaborado, que han sabido marcar una brillante forma de gestión, adaptándose a los diferentes momentos, siempre con pasión y compromiso, como Karla Mawcinitt, Ximena Caraza, Marimar Lidin, Dolores Pérez, Kenia Lima o Elena González, por citar solamente a algunas.

En definitiva, he tenido la fortuna de estar cerca, en toda mi vida profesional, de mujeres de talento, que me han hecho ser mejor de lo que era, y a las que desde aquí, modestamente, quiero darles las gracias. Y como soy afortunado, sigo tambień hoy, en el mundo del Capital Riesgo, teniendo la suerte de compartir proyectos con mujeres de talento, tanto emprendedoras como gestoras, aprendiendo día a día, que es la mejor forma de no aburrirse. Pero, citando a Michael Ende, “esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.